
AC/DC en Sevilla
El día 26 de Junio de 2010, y después de casi seis horas de autobús llegábamos a las inmediaciones del estadio olímpico de La Cartuja de Sevilla. El ambiente era realmente típico del inicio de un concierto de rock de esta índole. Los australianos AC/DC ofrecían en Sevilla el penúltimo concierto de su larguísima gira Black Ice Tour. Tras varias horas esperando en las gradas, el estadio se fue llenando poco a poco, hasta alcanzar un aforo de 62.000 espectadores. A las 22.14 h comenzó el espectáculo. Sobre las cuatro pantallas de video del escenario se proyectaban imágenes de animación de un tren en marcha con un Angus Young en dibujos animados en una historia erótica que anunciaba el alto voltaje rockero. Tras una explosión de fuegos artificiales, sobre el escenario y sobre la pasarela central, salió el grupo con Angus Young vestido con su uniforme de colegial típico en todos los conciertos, y comenzaron el primer tema que era Rock and roll Train. A partir de aquí Brian Johnson presentaba los temas en cada inicio de ellos, y fueron cayendo los temas mas clásicos de la banda Hell Ain't a Bad Place to Be, Back is Black, Thunderstruck, Shoot To Thrill, Hells Bells con la típica campana colgando del escenario, de la cual se colgo Brian, Whole Lotta Rosie, The jack en la que Angus comenzó su típico y ya clásico striptease enseñando al final los calzoncillos con el emblema del grupo, también sonaron TNT, You Shook Me All Night Long, y el clásico Let There Be Rock, donde Angus Young comenzó su show particular con un solo de guitarra que nos dejo todos alucinados, de hecho se plantó al final de la pasarela central y fue elevado al tiempo que se marcaba uno de los solos de guitarra mas espectaculares que se han hecho en todo el mundo, culminado con cañones de papelillos por los aires llenado todo el recito. Dos horas fue la duración del concierto, aunque después de la pausa obligada y las 62.000 personas pidiendo su vuelta al escenario, se produjo un pequeño incendio en el centro del escenario, aunque eso era lo que todos pensabamos porque del centro de ese incendio y como saliendo del mismísimo infierno apareció Angus con su guitarra tocando los primeros acordes del Highway to Hell, lo cual hizo que el estadio se estremeciera y temblara con los saltos del publico. Después terminaron el concierto con su clásico For Those About to Rock (We salute you), sobre una lluvia de fuegos artificiales y sobre todo las 12 salvas de los cañones haciendo que el final fuera muy espectacular y apoteósico. Desde luego yo había visto algunos grupos en directo, pero como los AC/DC jamás, ya que dieron un espectáculo imposible de igualar. Si eres amante de este grupo o aunque no lo seas, tienes que ver en directo al menos una vez en la vida a los AC/DC, por que, aparte de alucinar, no te arrepentirás jamás.